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Incapacitar a una Persona con Alzheimer

Nuestros abogados le ayudarán para que el proceso de incapacitación sea lo más rápido posible

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Incapacitar por Alzheimer

Nuestro Bufete es especialista en procedimientos de incapacitaciones judiciales, tutelas y curatelas.

La enfermedad de un familiar siempre es motivo de angustia para cualquier persona. Pero cuando hablamos de una dolencia en la cual vemos que nuestro pariente va perdiendo la lucidez día tras día supone además un gran desgaste a nivel psicológico.

Una de las decisiones más duras para aquellas personas que conviven con una enfermedad como el Alzheimer o algún tipo de demencia, es sin duda el momento de inhabilitar a dicha persona para velar por su seguridad. A lo largo de este artículo trataremos la incapacitación del enfermo de Alzheimer.

¿Qué es la incapacitación del enfermo de Alzheimer?

Cuando nos referimos a la incapacitación judicial del enfermo de Alzheimer hablamos de la acción de designar a un “tutor” de la persona que padece la enfermedad para que obre en su nombre. Llega un estado del proceso degenerativo en el cual la propia persona no puede gobernarse por sí misma suponiendo un riesgo para su integridad física y su patrimonio.

El fin principal de la incapacitación del enfermo de Alzheimer no es otro que salvaguardar sus bienes, derechos y sobre todo su propia integridad.

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¿Qué normativa regula la incapacitación por enfermedad?

El proceso de incapacitación por enfermedad viene estipulado en nuestro Código Civil a partir del título diez. El cual se amplía por numerosas leyes a posteriori siendo un procedimiento que es laborioso en cuanto a pasos y documentación a presentar.

El proceso de incapacitación del enfermo de Alzheimer requiere sentencia judicial por lo cual es aconsejable que desde el primer momento sea llevado por un abogado de familia con experiencia y así conseguir que el proceso sea lo más rápido posible.

¿Quién tiene la competencia para solicitar la incapacitación del enfermo de Alzheimer?

En ocasiones el propio afectado puede nombrar a una persona como su tutor antes de que la enfermedad avance. Es lo que se llama autotutela y se realizará ante notario. Esta opción es la más favorable porque en todo momento se respeta la voluntad del enfermo.

En el caso de que no exista este nombramiento, las personas que pueden solicitar el procedimiento judicial de incapacitación son las siguientes:

  • Cónyuge que resida con el enfermo.
  • Descendientes (hijos y nietos).
  • Ascendientes (padres o abuelos).
  • Hermanos.
  • El propio Ministerio Fiscal.

A la hora de conceder la autorización judicial para establecer la tutoría, el juez podrá nombrar a la persona con la cual estime que el enfermo estará más protegido.

El proceso es más ágil en el caso de existir una autotutela previa, ya que el propio enfermo designa por quien quiere ser representado. Simplificando así los pasos a dar durante el procedimiento judicial.

¿Cuándo se puede iniciar el proceso de incapacitación?

El proceso de incapacitar a una persona mayor es una acción delicada porque el fin es nombrar a otra persona para que realice acciones que pueden llegar a ser de lo más cotidianas. Esto hace que sea necesario para seguridad del propio enfermo que se den dos situaciones claves.

Por un lado y la que promueve todo el proceso es la existencia de la enfermedad. En caso de la demencia o Alzheimer no es necesario demostrar que la situación se agravará en el tiempo. El camino natural de la enfermedad es comenzar con pequeños descuidos en la fase 1, tener cambios en la personalidad severos en la fase dos y por último depender de forma completa de un cuidador en la fase 3.

Y, en segundo lugar, una sentencia judicial que determine la concesión de la incapacitación, la persona designada como tutor y los límites de dicha incapacitación.

Proceso de incapacitación del enfermo de Alzheimer

La demanda de incapacitación, como ya hemos mencionado, requiere una resolución judicial para ser efectiva.

Los pasos previos a la sentencia judicial

Los pasos previos a esa sentencia son:

Tras todo el proceso el juez nombrará a la persona designada y régimen de tutela, los actos y derechos que podrá seguir realizando el enfermo y lo más importante, los límites que tendrá el tutor designado.

Aunque el proceso pueda sugerirse largo e incómodo tienes que tener claro que el fin no es otro que proteger a tu familiar.

Funciones del tutor tras la sentencia de incapacitación

Cuando en la resolución judicial se nombra a una persona tutor de otra, también lo está designando como su cuidador.

Por lo cual, la función principal es cuidar al enfermo en todos los aspectos.

Además, una vez al año, tendrá que demostrar ante el juez que ha velado por los intereses tanto personales como económicos del enfermo.

El proceso de incapacitación del enfermo de Alzheimer es el más común entre las personas mayores en la actualidad. Es un procedimiento que puede alargarse en el tiempo si no se dan los pasos correctos y de forma certera, desembocando en un agotamiento por parte de los familiares que sufren y se preocupan por el enfermo día tras día.

La manera de que el proceso se lleve a cabo de forma ágil y con el menor desgaste emocional posible con el asesoramiento y guía de abogados expertos en tutelas e incapacitaciones.